Fotografía por: Rodrigo Epstein
 

¡Hola, soy Mercedes!

Soy una mujer con miedos, pasiones, esperanzas y luchas internas pero también convencida de que en cada ser humano reside una fuerza infinita.

Durante mucho tiempo transité el camino de la vida con una permanente sensación de que era alguien diferente y de que algo me faltaba y eso me impedía relacionarme con otros y conmigo misma de una manera funcional.

Me sentía perdida, vacía y sola. Muchas veces pensaba que la culpa la tenía mi infancia. De vez en cuando encontraba algo que atenuaba mi vacío, pero siempre era temporal, y finalmente terminaba otra vez desorientada y confundida y por más psicólogo, psiquiatra, grupos de ayuda o herramientas que tomara, la sensación solo disminuía temporalmente.

Un día llego a mí el coaching ontológico y fue un despertar a mí misma.

Un renacer a mi propia conciencia y responsabilidad. Pude ver cómo había vivido una vida llena de interpretaciones y condicionamientos muy lejanos al amor. Comprendí que nada de lo externo tenía el poder de llenar el vacío interior que sentía. Le di luz a la parte más poderosa de mí, -mi ser- y entendí que nada de lo que había vivido me definía, que sentirme separada y diferente era una ilusión, una historia y las historias siempre podían cambiarse, así que me hice responsable de mis pensamientos y desde mi mente comencé a diseñar la vida que quería.

Encontré mi pasión al certificarme como coach ontológico en mi labor de crear conciencia acerca de donde reside la autenticidad del ser humano y asombrosamente su felicidad. A través de las herramientas que manejo, le daremos voz a tu esencia, no lo que te dijeron que eras, lo que te contaron acerca de cómo deberías de ser, hacer o tener.

Conocerás una fuerza que no sabías que existía y una vez alineado a tu esencia y desde la congruencia contigo mismo encontrarás el gran propósito de tu vida, la voluntad y la fuerza de conquistar todo aquello para lo que has nacido sin dudas ni cuestionamientos, desde la parte más legitima que puedes tener.

Personalmente me convertí en alguien con más paz y sobre todo una mujer que es capaz de vivir su propio sueño. Este es mi sueño.

¡Bienvenido!

Este es uno de tantos lugares para que los milagros ocurran, tú mismo eres un milagro.  Juntos encontraremos ese espacio personal dentro de ti, en donde todo es posible y desde donde puedes desplegar el inmenso potencial de tu grandeza y sanación.

¡Encantada de conocerte!