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¿Te has puesto a pensar en cuál es la narrativa que tienes acerca de tu propia vida? Hay muchos tipos de historias con las que nos identificamos en nuestra mente: no tuve cariño ni atención de niña, mi marido me dejo hace 6 años y ha sido muy difícil, nunca fui bueno en la escuela y no doy una en mis trabajos, mi mama prefería a mi hermano que a mi, mi papá me pegaba mucho de niña.

De alguna manera nos sentimos tan identificados con esa historia, que es parte importante de nuestra identidad y es una justificación para ser quienes somos, así que nos vamos fusionando cada día más con ese pasado que una vez vivimos pero que ya no sigue vigente, reafirmando esa personalidad que creemos que somos nosotros pero que solo es una historia, algo que ya no esta en mi presente. Lo único que sigue con vigencia mental son mis pensamientos acerca de la historia y las veces que recreo y justifico quien soy por lo que me hicieron.

Es como si construyéramos una personalidad que vamos a salir a proyectar, basada en lo que “alguien” mas me hizo, de manera que ese acto determinó quien soy para el resto de mis días. Una historia es una cárcel para nosotros en donde cada barrote es una de las justificaciones por las cuales soy así y el carcelero es la historia personal, que traigo a mi vida diario, e intensifico cada vez que recreo en mi mente lo sucedido, siendo co-creador de mi propio sufrimiento.

Somos víctimas y verdugos de nuestro propio dolor, intensificado con cada recreación mental las emociones del pasado que invalidan mi visión fresca del presente, ya que a través de esa mente de victima se filtra toda mi realidad, dándole un sentido a nuestra vida que nos hace deambular inconscientes desde un papel determinado por el exterior, ademas de emociones añejas, que no nos funciona más y no nos permite avanzar hacia lo nuevo.

¿Sería bueno hacernos la pregunta: me funciona seguirme contando esta historia acerca de mí? Y ¿limitarme a ser una persona infeliz porque no conozco otra cosa? ¿Voy a seguir permitiendo que alguien mas determine quien soy? La abandonada, la traicionada, la abusada, etc O prefiero ver el momento presente tal como es, sin ningún filtro del pasado, sino como un momento único e irrepetible en donde verdaderamente lo único que esta pasando es mi propia vida.

¿En qué posición me deja ante mi misma verme como la víctima de una madre ausente y un padre agresivo a los 30, 40, 50 años? ¿Cómo soy si me cuento durante cada segundo de mi día que mi esposo se fue con otra persona? O que en mi casa me golpeaban, toda esta recreación mental me deja en una posición de enojo, frustración y desolación, más si pienso que como yo me veo es lo que proyecto y lo que los demás van a ver de mí. ¿Eso es lo que quiero “ser”? ¿Así es como quiero que me vean? ¿Esa es la historia que quiero seguir manteniendo vigente de mí, en mis propias memorias? ¿Es la energía que quiero sostener para salir a vivir la vida que tengo? ¿Reconocerme como una víctima sin poder?

Honestamente a nadie le importa la historia de tu pasado y es tu propia responsabilidad moverte de esa historia que es solo eso ¡UNA HISTORIA!. Ya no existe más en tu vida, ya eres un adulto capaz de moverse a un lugar de paz y amor, de creación y de poder y sobre todo de diseño y autodeterminación porque nadie tiene la capacidad de determinar quién eres a menos que tú se lo permitas.

¿Quién serias sin tu historia? Una de mis preguntas favoritas cuando trabajo con “The work” de Byron Katie. En tu pasado pudieron haber sucedido muchas cosas, como en el pasado de todos y por supuesto que en su momento hubo un dolor genuino, un impacto, una vivencia. Pero hoy ya es diferente y no te funciona seguirte definiendo por algo que sucedió hace varias décadas o incluso ayer, que te aleja de esencia y de tu verdadero poder. Y sobre todo te impide vivir un presente lleno de frescura y posibilidades.

En verdad piensa ¿Cuál es la historia que te has venido contando acerca de ti? Y ¿Quién serias sin esta historia? Imagínalo por varios minutos, desapégate de tu mente, sal de esos límites, siente la diferencia y si quieres sostenerlo solo piensa que son pensamientos y un pensamiento puede cambiarse. El pasado ya paso y el presente es lo único que tienes. En tu presente es donde en verdad existe el poder de creación y de diseño.

Regresa a esa historia ponle un final feliz (a través de explicarla como algo que te hizo evolucionar) y déjala en el pasado, tú eres el narrador mental de tu propia vida y desde el lugar y el poder con el que te veas, vas a diseñar la vida que quieres para ti. Procúrate una vida plena y honra tus vivencias y tu valentía pero deja esa historia con cara de historia no de quien en verdad eres, porque eres mucho más que eso. Eres conciencia, eres posibilidad, eres presencia.

 ❤ ¡Gracias por leerme!

Cuéntame, ¿Vives tu vida en conciencia? ¿Tu historia te abre o cierra posibilidades? 

¿Que nueva historia acerca de ti te quieres contar?

 

 

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